China es un país inmenso que acoge más de 1.300 millones de personas. Los primeros reyes y emperadores conquistaron territorio donde vivían sociedades con religión y distintos cultos y creencias. Que se fueron incorporando a la religión y la cultura de imperio.

Una de las prácticas más extendidas desde tiempos inmemoriales es el culto a los ancestros. Las familias veneran a los antepasados que han muerto porque creen que así consiguen su bendición y protección. Por eso les hacen ofrendas de incienso, comida y pequeños objetos ante sus retratos o figuras.

La diversidad religiosa de la época imperial sigue existiendo hoy en día. En China hay católicos, protestantes, judíos y musulmanes. Pero tres religiones destacan por encima del resto: el confucionismo, el taoísmo y el budismo.

Las tres creencias conviven sin problemas y hay creyentes que toman los principios y enseñanzas que más les inspiran, aunque pertenezcan a diferentes cultos.

Confucionismo:

A lo largo de los siglos, el pensamiento chino ha sido el producto de una variedad de influencias, entre ellas el budismo, el taoísmo y el marxismo, sin embargo, una tradición ha estado por encima de todas ellas en el pensamiento chino. Durante más de dos milenios, establecidas en las ideas del pensador Confucio (551 a.C. a 479 a.C.).

Aunque llegó a simbolizar la filosofía china, no tuvo mucho éxito en su vida. Vivió durante una era en la que el país que hoy conocemos como China. Era un mosaico de pequeños reinos en competencia, confucio desarrolló una filosofía política que reflejaba su horror, ante la guerra constante que lo rodeaba.

Deambuló de reino en reino, tratando de persuadir a los gobernantes para que siguieran sus enseñanzas. Solo logró alcanzar un puesto público de bajo escalafón, sin embargo, consiguió un grupo devoto de seguidores. Que transmitió sus enseñanzas a las generaciones posteriores.

Obedecer, obedecer y obedecer

No fue hasta varios cientos de años más tarde. Durante la dinastía Han (206 a.C. a 220 d.C.) que  ” el confucianismo”, un sistema ético de comportamiento y gobierno. Se convirtió en el sistema que definiría la cultura china durante los próximos dos milenios.

El confucianismo no es una religión. Aunque Confucio no negó la existencia de un mundo espiritual, afirmó que era más importante concentrarse en este mundo mientras uno estaba en él, reflejando su disgusto por la guerra. Declaró que el orden era un requisito clave en la sociedad, apuntalar ese orden era creer en la importancia de las relaciones jerárquicas.

Los sujetos debían obedecer a sus gobernantes, los niños, a sus padres y las esposas, a sus esposos, sin embargo, Confucio no pretendía que ese orden fuera impuesto por la fuerza. Pensaba que la sociedad debía ser armoniosa, y se debía alentar a las personas en su “autodesarrollo” para que pudieran aprovechar al máximo su posición.

El pasado y la vejez.

El estado moral de alguien no dependía de su posición social, era posible, y de hecho bastante probable, que hubiera buenos campesinos al mismo tiempo que un gobernante malvado o un aristócrata cruel. El propio Confucio probablemente no habría reconocido la forma en que sus ideas. Fueron adaptadas por los gobernantes posteriores.

A pesar del énfasis en la ética y la armonía como la mejor manera de gobernar un país. Los gobernantes chinos también se aseguraron de tener el monopolio sobre el uso de la fuerza, confucio desaprobaba la búsqueda de ganancias como un bien en sí mismo. Pero desde la dinastía Song (AD 960 a AD 1279) en adelante, China vivió una revolución comercial, y en el período imperial tardío (AD 1368 a AD 1912) Hasta la ideología oficial se rindió a los fines de lucro.

Las huellas de Confucio

El confucianismo no fue un conjunto monolítico de ideas durante más de 2.500 años.  Como tampoco lo fue el cristianismo. Sin embargo, sus principios básicos sustentaron lo que significaba ser chino hasta mediados del siglo XIX, la llegada de influencias occidentales, en forma de comerciantes de opio y misioneros. Trajo una sacudida inoportuna al viejo mundo del pensamiento confuciano. Las secuelas del pensamiento moderno dejaron una huella profunda.

El impacto del nacionalismo y el comunismo, y su amor inherente por la novedad y el progreso. En lugar de la reverencia por una época dorada pasada. Destruyó muchas de las certezas del antiguo mundo confuciano, no obstante, esas ideas no han desaparecido por completo.

En la China contemporánea, el gobierno, que ya no está ligado a la ideología de Mao, está buscando la tradición de China para encontrar un núcleo moral para el siglo XXI, el “maestro número uno”, Confucio, está una vez más en los programas escolares, los valores de orden, jerarquía y obligación mutua siguen siendo tan atractivos en el siglo XXI como lo fueron en el siglo V a.C.

Religión Taoísmo:

Es una tradición filosófica y religiosa de origen chino. La cual enfatiza vivir en armonía con el tao (en chino simplificado y tradicional: en pinyin: dào; literalmente: ‘el camino’, también romanizado como dao), la palabra china tao o dao (dependiendo de la romanización que se use), se suele traducir por “vía” o “camino”. Aunque tiene innumerables matices en la filosofía, y las religiones populares chinas.

El tao es una idea fundamental en la mayoría de las escuelas que forman parte de la filosofía china; sin embargo, para el taoísmo es referido como el principio de unidad absoluta. Y al mismo tiempo mutable, que conforma la realidad suprema y el principio cosmogónico y ontológico de todas las cosas, así, para los taoístas el tao constituye la fuente, el patrón y la sustancia de todo lo existente.

El Dào Dé Jīng

También conocido en chino como Tao Te King o Tao Te Ching, es el libro que condensa las enseñanzas atribuidas al filósofo Lao Tse​ (también llamado Lao Tzu, Lao Zi, Laoz en chino simplificado y tradicional: en pinyin: lǎozǐ; literalmente “viejo maestro”) o Laocio, y aunque la existencia histórica de tal personalidad aún se debate, el libro es considerado como clave para la tradición taoísta, junto con el Zhuangzi se consideran los textos clave de la tradición.​

Y aunque los valores éticos taoístas varían dependiendo de las distintas escuelas. Por lo general tienden a enfatizar el wu wei (la no acción o acción sin intención), la naturalidad, la simplicidad, la espontaneidad, y sobre todo, los Tres Tesoros: la compasión, la frugalidad, y la humildad, mientras que pone menos énfasis en las normas y el ritual (en oposición al confucianismo).

El objetivo fundamental de los taoístas

Literalmente no se entiende el objetivo de los taoísta. Sino como longevidad en plenitud, de la misma manera. Se decía que las personas que vivían en armonía con la naturaleza eran inmortales. Lao Tse fue deificado como dios taoísta un inmortal encabezando un enorme panteón de héroes folclóricos. Generales famosos y sabios, todos los cuales alcanzaron la inmortalidad.

Sin embargo, la antigua forma del taoísmo era la de una corriente filosófica. Y no una religión. Por lo que los antiguos pensadores interpretaban por inmortalidad el hecho de auto superación del propio ser en comunidad con el entorno. Lo que implica buscar la superación y el progreso personal y colectivo, de acuerdo con la mutación constante que enseña el taoísmo, por otra parte, el logro de la inmortalidad a través de la alquimia externa (waidan), y la alquimia interna (neidan) fue un objetivo importante para muchos taoístas históricamente.

Las primeras formas del taoísmo se desarrollaron en el siglo IV a. C.

Influenciadas por las teorías cosmológicas de la Escuela de Naturalistas y el I Ching. La Escuela de Naturalistas fue una escuela filosófica que sintetizó los conceptos de yin yang y los Cinco Elementos; Zou Yan es considerado el fundador. La primera forma organizada de taoísmo, la escuela Tianshi (Maestros Celestiales) surgió en el siglo II a.C. Xuanxue (aprendizaje profundo, también neo taoísmo) fue un importante movimiento filosófico influenciado por el confucianismo. Que se centró en la interpretación del I Ching, el Dào Dé Jīng y el Zhuangzi. Que floreció durante los siglos III a VI d. C.

Los filósofos más importantes de este movimiento fueron He Yan, Wang Bi, los siete sabios del bosque de bambú, Ge Hong y Guo Xiang. Los pensadores como He Yan y Wang Bi se centraron en la naturaleza profunda del Tao. Que vieron como mejor ejemplificado por el término “Wu” (nada, no ser, negatividad). Otras escuelas alcanzaron prominencia a lo largo de la historia de China, como la escuela Shangqing durante la dinastía Tang (618-907), la escuela Lingbao durante la dinastía Song (960-1279) y la escuela Quanzhen, que se desarrolló durante los siglos XIII-XIV y durante la dinastía Yuan.

El taoísmo se mezcló

Posteriormente, la religión del taoísmo se mezcló con elementos del confucianismo. El budismo y la religión tradicional china, la forma concreta de religión taoísta que fue llevada a Taiwán en el siglo XVII es típica de esta tradición. La característica más distintiva de la práctica actual es la veneración de los antepasados. Por lo tanto hablar de deidades taoístas, es totalmente erróneo dejando entrever la influencia de elementos tradicionalistas del confucianismo, y el culto religioso de las creencias míticas de Asia. Las cuales ambas no eran válidas para los antiguos pensadores taoístas como Chuang Tsé.

Los conceptos de la religión taoístas influenciaron a la medicina tradicional china, y a distintas disciplinas como el tai chi chuan, el chi kung y diversas formas de artes marciales. Las tradiciones taoístas posteriores también fueron influenciadas por el budismo chino.

El taoísmo establece la existencia de tres fuerzas: una pasiva, otra activa y una tercera conciliadora. Las dos primeras se oponen y complementan simultáneamente entre sí, es decir que son interdependientes de manera absoluta y funcionan como una unidad, son el yin (fuerza pasiva/sutil, femenina, húmeda) y el yang (fuerza activa/concreta, masculina, seca), la tercera fuerza es el tao, o fuerza superior que las contiene.

El significado más antiguo que existe sobre el tao dice: Yi yin, yi yang, zhè wei tao, es decir, “un aspecto yin, un aspecto yang, eso es el tao”.

Puede ejemplificarse esta concepción a partir del significado de las palabras: literalmente, yang significa ‘la ladera luminosa (soleada) de la montaña’, y yin ‘la ladera oscura (sombría) de la montaña” entiéndase la idea de montaña como símbolo de unidad, aunque representan dos fuerzas aparentemente opuestas, forman parte de una única naturaleza.

La igualdad entre las dos primeras fuerzas entraña, la igualdad de sus manifestaciones consideradas en abstracto, por ello el taoísta no considera superior la vida a la muerte, no otorga supremacía a la construcción sobre la destrucción, ni al placer sobre el sufrimiento, ni a lo positivo sobre lo negativo, ni a la afirmación sobre la negación.

Las cosas cotidianas e insignificantes tienen un significado mucho más profundo del que nosotros le damos.

Las raíces de la religión del taoísmo se pueden indagar en el siglo IV a.C., el taoísmo temprano retomó las nociones cosmológicas de la Escuela del Yin Yang (Naturalistas) y fue profundamente influenciada por uno de los más viejos textos de la cultura China, el I Ching, el cual expone un sistema filosófico acerca de cómo se debe mantener el comportamiento humano, en concordancia con los ciclos alternos de la naturaleza, el miembro de la escuela “Fajia” o “Legalista” Shen Buhai (c. 400a.C. – c. 337a.C.), pudo también haber sido una gran influencia, al poner en práctica en el ámbito político el concepto del wu wei.

El taoísmo filosófico se desarrolló a partir de los escritos de Lao-Tse y Zhuangzi, según la leyenda china, Lao-Tse vivió durante el siglo VI a. C. y tradicionalmente para ese siglo la redacción del Dàodéjing, aunque según algunas investigaciones actuales es bastante posterior.

  • Siglo IVII a. C.: influye en la alquimia, la medicina tradicional china, la magia y la adivinación, por lo que se convierte en culto popular. Posteriormente influyó en las artes marciales, con sus conceptos aplicados tanto a la salud como al combate, surgiendo así diversos estilos de kung fú oísta (principalmente en la montaña Wudang), y también disciplinas como el chi kung y el taichí.
  • Siglo II d. C.: el sacerdote imperial Zhang Daolinges el primer pontífice del taoísmo como religión; une en una sola doctrina la religión tradicional china con el taoísmo. Para renovar el culto religioso imperial e imponer su forma de taoísmo, teísta como doctrina de culto, a pesar de que esta interpretación religiosa es contraria a la ideología taoísta original, netamente filosófica que proponían Lao-Tse y Zhuangzi.
  • 1927: el pontificado imperial, es abolido por el gobierno chino, promete la inmortalidad, en su sentido religioso como forma de vida eterna, pero en su sentido filosófico como alegoría de un concepto ontológico, impulsor de la auto superación.
  • Observación fundamental:

  • Alcanzar la inmortalidad, longevidad en plenitud, las personas que viven en armonía con la naturaleza son inmortales. Lao Tse es deificado como inmortal taoísta (héroes folclóricos, generales famosos y sabios), acogida esta idea de las deidades solo por los seguidores del taoísmo religioso, siendo tales alegatos rechazados por el taoísmo filosófico. Se mezcló con elementos del confucionismo, budismo y creencias locales, formando un sincretismo religioso que no es compatible con los conceptos originales del Tao te king de Lao Tse.
  • Lo nuevo:

  • Adoración de los antepasados. Solo es aceptado por el taoísmo religioso; pero no está asimilado por el taoísmo filosófico.
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